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junio 2004
Siguiendo a Peter: Una entrevista con
Peter Bratt
Por Michelle Svenson, Especialista en Cine y Video, NMAI
Enlazando Mundos
MS: Nos puedes contar tu nombre completo y a qué
tribu perteneces?
PB:
Me llamo Peter (Wyric) Bratt, mi padre es anglo y mi madre es
Quechua, del Perú. En Perú la gente no se identifica
por tribu, sino por comunidad, lo que llaman ayllu. Creo
que es muy distinto allá que aquí en los Estados
Unidos. Hay tribus, pero la colonización mas o menos acabó
con la afiliación tribal, aunque el 60% de la población
habla quechua. En general podemos decir que si viajas a la región
amazónica, o a la andina, vas a encontrar tribus, comunidades
que conservan su identidad propia.
Pero en su mayoría los indígenas se han ido a vivir
a la ciudad. Y una vez se ubican en la ciudad dejan de ser indígenas,
ahora son campesinos, o peruanos. He notado que en latinoamérica
la gente trata de esconder su identidad indígena, porque
carga un estigma. Esto está cambiando, pero no es para
nada como en Estados Unidos, dónde la gente se enorgullece
de ser Nativo.
MS: Tu estudiaste Ciencia Política, verdad? Tu
trabajo parece combinar tus muchas disciplinas y las distintas
comunidades a las que perteneces. Podrías hablar sobre
eso?
PB: Tengo un amigo indígena que vive en Los Angeles,
está tratando de salir adelante como director, y el siempre
me dice "Hermano, esto de vivir en dos mundos al mismo tiempo
es muy difícil. Siento como si tuviera un pie aquí
y otro allá". Y yo decía lo mismo. Que vivía
en dos mundos, pero ¿sabes que? Es un solo mundo, simplemente
tiene muchas dimensiones, muchos lados.
MS: Algo que me llama la atención de tu película,
Follow me Home, de tu posición política,
de tu forma de ver el mundo, tu espiritualidad, tu vida familiar,
tu vida comunitaria, es que siento que están todas conectadas.
Sería muy difícil tener personalidades distintas,
con valores distintos, y estar cambiando según la esfera
en que te muevas. Me parece que tu sigues tus principios sin importarte
con quien estés interactuando.
PB:
Uno puede pertenecer a una comunidad de cineastas, una comunidad
de escritores, la comunidad indígena, la comunidad latina,
una comunidad de gente que ha estudiado en la universidad, clase
media digamos, una comunidad clase obrera, o sea, hay tantas
una comunidad espiritual.
MS: Parece que en Follow Me Home encontraste una
forma de reflejar a través del cine un encuentro entre
varias comunidades.
PB: Es cierto. En parte es por el barrio en que crecí,
un lugar donde la gente y sus culturas chocan literalmente a diario,
se casan, se prestan cosas. Lo puedes ver en el arte, en los jóvenes.
Es una especie de adopción de lo ajeno que se da cuando
hay vietnamitas, camboyanos, indígenas, mexicanos, brasileros,
afro-americanos, haitianos y blancos clase obrera viviendo todos
juntos. Encuentras restaurantes de los unos y de los otros, música
de los unos y de los otros, y la gente siemre está sampleando
una cosa, probando otra. Son culturas muy particulares pero siempre
se están prestando cosas. Yo crecí en ese ambiente.
Y siento que me influyó mucho, aunque estoy centrado en
una cultura, siento que esto fué sin duda una influencia
importante.
MS: También creo que eres miembro de varias organizaciones,
como Wicapi Koyaka en Wanblee. ¿Nos puedes contar
un poco sobre eso?
PB: Claro, eso es con Richard Movescamp, que es un líder
espiritual de la reservación Pine Ridge. Él está
tratando de recuperar tradiciónes Lakota para poder enfrentar
los problemas que están afectando a su gente hoy en dia,
como el alcoholismo, la drogadicción, la violencia en la
familia, abuso de menoresde todo.
MS: Y también pertences a la organización
Peace Through Strength (Paz a Través de la Fuerza)?
PB: Peace Through Strength. Eso es aquí en Nueva
York, en Washington Heights. Yo tengo un buen amigo, al que convencí
de que invirtiera en Follow Me Home. El ha sido trabajador
social en San Francisco por más de 30 años, y es
budista. Parte de su enseñanza es que uno debe pasar 20
minutos diarios en la naturaleza y practicar algún arte
marcial para desarrollar una diciplina física, para entrenar
la mente. Entonces yo llevo 15 años estudiando artes marciales
y él por casualidad entró a la misma escuela donde
yo estaba, así lo conocí. El se vino a vivir aquí
a Nueva York y fundó una academia de meditación,
que va con el programa de artes marciales. El trabaja sobre todo
con jóvenes dominicanos y puertoriqueños, jóvenes
con problemas. El me pidió que fuera parte de la junta
directiva. De hecho mañana voy para allá. Voy a
practicar con la clase. El está haciendo una labor magnífica.


En el camino
MS:
Una de las cosas que me llamaron la atención sobre
tu film es que la película es una historia de viajeobviamentepero
se ha convertido en tu vida en otro tipo de viaje, ¿verdad?
¿Cuantos años llevas ya viajando con esta película?
PB: Bueno, pues la película se estrenó en
1997, así que ha estado de gira literalmente hasta el día
de hoy.
MS: ¿Como cuántas veces al año crees
que la has presentado?
PB: Yo diría que entre 20 y 40 veces cada año.
No siempre voy yo con la película, tengo una hermana, Lakota
Harden, que también la acompaña. O si no alguien
más va y responde preguntas después de la presentación,
o a veces no va nadie, solo va la película.
MS: La película se ha vuelto una especie de clásico,
porque la gente la busca a través de Speak Out (una
organización sin ánimo de lucro de artistas y conferencistas),
pero no es que ustedes estén promocionándola.
PB: Exacto, pero no fué que nosotros lo planeáramos.
Lo que pasó fué que no conseguimos distribuidor
y tuvimos que empezar a distribuirla nosotros mismos. Diseñamos
una estrategia. Al principio los actores principales y yo nos
subíamos al escenario y le decíamos a la gente "llévense
este volante, inviten a sus amigos y parientes a ver la película".
No teníamos presupuesto para hacer publicidad en cine,
radio o televisión. Eso hizo que la gente tuviera preguntas
siempre sobre la película, y fuimos desarrollando estas
charlas después de la presentación que duraban una
hora, o ¡a veces hasta tres! Si no había otra película
después en la misma sala, la gente a veces no se quería
ir.
Eso
ayudó a que la gente hablara sobre película y así
se fuera dando a conocer. Las conversaciones se volvían
muy intensas, y eran sobre racismo, cuestiones de clase, surgían
todo tipo de temas. De repente, aunque la crítica establecida
nos había dado muy duro inicialmente, críticos culturales
como Alice Walker y June Jordan empezaron a escribir sobre la
película y nos publicaron un artículo excelente
en la revista Z. Entonces empezaron a invitarnos a universidades,
algunas bastante prestigiosas. En Harvard estuvimos tres veces.
En estos días la película se ve principalmente en
universidades, aunque a veces hay organizaciones comunitarias
que la muestran. De manera que se volvió, como tu dices,
en una especie de viaje. Nosotros simplemente fuimos siguiendo
la película.
MS: parece que eso te encanta, el aspecto comunitario,
porque completa un círculo.
PB: Sí, ha sido maravilloso. Si hubieramos conseguido
un distribuidor mi vida hubiera sido muy distinta
Cuando
Follow Me Home se presentó en el festival de Sundance
yo era muy tímido, me costaba trabajo pararme frente a
una sala llena de gente. Me daba terror. Pero por necesidad, para
dar a conocer el trabajo, tuve que aprender. Ahora puedo presentarme
frente a un público y hablar. Siento que hubo todo un aspecto
de mi vida mi que se desarrolló en este proceso. El film
me ha llevado por caminos ue nunca imaginé, y ha sido en
realidad muy hermoso, igual que las personas a las que me ha conducido.
MS: Y es maravilloso que se ha vuelto una herramienta
educativa muy especial. Además de cineasta, educador.
PB: (Ríe) ¡Yo solo quería hacer
cine! Mi intención nunca fué meterme en este cuento
de la distribución. Creo que la distribución es
un animal mas complicado que la producción. Y estoy conciente
de que no es mi especialidad, no es mi fuerte. O sea que yo hago
algo de vez en cuando algo con Follow Me Home para promocionarla,
pero en realidad lo que quiero es hacer cine. Por ahora estoy
dejando a un lado el tema de la distribuición.


Chacras y la Mamá
MS: ¿Tu estuviste de niño en la toma de
Alcatraz?
PB: Mi mamá era madre soltera, eramos cinco hermanos.
Yo tenía cuatro años y medio cuando se divorció
de mi papá. Ella no tenía familia aquí en
Estados Unidos y estaba pensando volverse a Perú, cuando
un día en la televisión vió a un joven mohicano,
que era Richard Oaks, llamando a la gente de todas las tribus
a que vinieran a Alcatraz, una isla en la bahía de San
Francisco. Dice que sintió algo muy fuerte y llamó
al canal de televisión inmediatamente y habló con
Oaks. Ella le dijo que era indígena pero de sudamérica.
El le dijo que el llamado era para indios de todas las tribus.
Entonces se montó en una lancha y se fué para allá
donde los indios la recibieron con los brazos abiertos, y dice
que fué la primera vez en trece años que llevaba
en este país que se sintió como en su casa.
Ella es enfermera y se involucró en la lucha por derechos
pesqueros, estuvo en Wounded Knee en el '73, en la toma de Alcatraz,
y de algún modo, como ella lo dijo el primer día,
se volvió un mujer del movimiento. Nos montaba a los cinco
en la camioneta y nos íbamos en caravanas indias para donde
fuera, de una actividad a la otra.
Yo creo que eso nos dió a mis hermanos y a mí una
base. No importa lo que hagas, siempre hay que pensar en devolverle
a la comunidad y en ayudar a tu gente. Eso fué lo que nos
inculcaron. Y es interesante, no fue que nosotros nos rebeláramos,
pero al principio cada uno quería era hacer lo suyo. Creo
que con el tiempo uno se va volviendo cada vez más como
sus padres, yo lo veo en todos mis hermanos.
MS: Entonces ustedes viajaron a distintas comunidades.
De nuevo, los viajes
PB: Sí, viajes. Resguardo Hopi, resguardo Navajo,
el río Pima, varias tribus en Oregon, Canadá, Nevada,
el área de Cuatro Esquinas, las Dakotas. Hubo tantas luchas
en los 60's y 70's. Había gente que apoyaba las luchas
de otras tribus. Mi madre era una de esas personas.
MS: ¿Y que hace ella ahora?
PB: Ella está con sus nietos, tranquila. Ya va
cumplir 70 y tiene seis nietos. Todavía tiene opiniones
fuertes, pero mantiene su distancia. Ya ha luchado mucho, es mayor,
y básicamente nos dice que ahora nos toca a nosotros.
MS: ¿Has visitado la comunidad de donde viene tu
madre?
PB: Sí, de hecho llevé a mi prometida y
a unos parientes. Fuimos en diciembre y no reunimos con unos médicos
tradicionales de allá. Trato de ir por lo menos una vez
al año.
MS: ¿Y que dice mamá de Follow Me Home?
PB: Cuando leyó el guión le molestó
un poco el lenguaje, poque hay mucha jerga de la calle. Ella trabajó
en el set y le decíamos la productora ejecutiva, ejecutiva.
(Ríe) Era la enfermera de la producción y
se fué volviendo la mamá de todos. Ella se inventó
el nombre de nuestra compañía productora, Chacras,
que en Quechua es la tierra en que se culltiva la comida, el maíz.
En el festival de Sundance
ella no había visto nada
de lo que habíamos filmado, y apenas apareció el
título Chacras Filmworks empezó a llorar.
Si ella está en una presentación se sube conmigo
al escenario y responde preguntas. Le vuelve a salir la activista
veterana que lleva adentro. De verdad se emociona
y cada
vez descubre cosas nuevas. Claro que me dice, ¿tu próxima
película tiene que ser igual de pesada?. (Ríe)
¡Y va a ser pesada! Todavía no tiene título,
pero seguro va a ser para mayores.
MS: Es "The Four Mary's (Las Cuatro Marías)
no es cierto? ¿Y es una historia contemporánea?
PB: No te voy a contar. ¡Tienes que ir a verla!


Tener Visión
MS: ¿Cómo hiciste para filmar Follow
Me Home?
PB:
Yo tenía el guión y encontré actores. Mi
hermano había hecho un par de películas. No era
un actor muy exitoso pero había hecho algunas películas
de segunda conocía otros actores. Entonces fuimos a Los
Angeles, organizamos una lectura del guión y contratamos
a los actores prácticamente el mismo día. Steve
Reevis acababa de terminar Geronimo. Y mientras en Hollywood
la gente no tenía idea de quienes eran Steve Reevis o Benjamin
Bratt, en la comunidad indígena eran estrellas. Entonces
hacíamos eventos para recaudar fondos y venían ellos
y Jesse Borrego, y la gente quedaba impresionada, porque sabía
que ellos habían hecho películas.
Empezamos a recaudar fondos y rezamos mucho. Pronto ya teníamos
$50,000 y eso era suficiente para empezar a rodar. Si yo fuera
a hablar con un realizador joven le aconsejaría que consiguiera
todo el presupuest primero, pero eso no fue lo que hicimos nosotros.
Empezamos con $50,000 y la plata se nos iba a acabar en una semana.
Pero afortunadamente cuando volvíamos a la oficina y nos
poníamos a hacer llamadas conseguíamos dinero. Pensándolo
ahora, no volvería a hacer lo mismo ni le aconsejaría
a un director joven que lo hiciera. Pero hay algo sobre la inocencia
y la fé pura que hace que sucedan cosas mágicas.
Es como tirarse por un desfiladero, puede que caigas y te mates,
pero no hay otra forma de aprender a volar. No vas a aprenderlo
parado discutiendo. Tienes que dar un salto de fé.
MS: ¿Y has hecho un par de cortos?
PB:
Mi hermano y yo hicimos un corto documental, que esperamos convertir
en largometraje, sobre el Capoeira, el arte marcial afro-brazilero
que llevo varios años practicando. Tengo un guión
para unfilm épico de tres horas. Pero esta producción
necesita un presupuesto muy grande, así que para conseguirlo
probablemente dirija algo mas corto con estrellas de Hollywood
primero.
MS: ¿Es una versión corta de la misma historia?
PB: No, es un film más pequeño. Follow
Me Home era un film con un presupuesto minúsculo, este
va a ser mediano
Es una épica urbana contemporánea.
Tiene múltiples locaciones y ocurre en el corazón
de la ciudad. De manera que el costo es un poco elevado.
MS: ¿Entonces vas a mover el guión y buscar
financiamiento?
PB: La estructura de este film es poco convencional, por
eso probablemente tenga que conseguir el dinero de manera independiente
antes de dar ese paso. Lo que los inversionistas me han dicho
hasta ahora es que como Follow Me Home no consiguió
distribución, no están tan dispuestos a financiarme.
Por eso necesito producir algo accesible que le interese a un
distribuidor primero.
MS: ¿Has visto o ves mucho cine indígena?
PB: Yo trato de ver de todo
cine mudo, películas
alemanas, francesas, de la India. Hay producciones increíbles
últimamente de India y latinoamérica. Trato de ver
de todo.
Cada noviembre en San Francisco hay un festival de cine indígena,
ahí me doy mi dosis de cine indígena. He notado
que la mayoría de películas vienen de Canadá
hoy en día. El gobierno canadiense parece apoyar mucho
el cine indígena. Creo que inclusive ayudaron a financiar
The Fast Runner, que es un film increíble. Yo adoro
esa película, la estudio. Creo que inclusive Whale Rider,
que es sobre los Maori [aunque no es dirigida por un Maori], es
un film indígena. Hubo otra película Maori, Once
Were Warriors [El Amor y la Furia], que llevé unos
líderes espirituales Lakota a ver hace unos años.
Les encantó y querían mostrarla en la reservación.
Esa es una que llegó a los teatros.
Me parece que muchos realizadores indígenas, por limitaciones
económicas, tienden a hacer documentales. En Estados Unidos
creo que hay un solo director indígena que la gente conoce,
que es Chris Eyre. Y Sherman Alexie que hizo The Business of
Fancydancing, él es escritor y director. Creo que hay
muchos directores jóvenes, pero que por falta de financiamiento
terminan haciendo cortos o documentales, o cortos documentales,
así que no los conocemos. Parece que Canadá tiene
mucho más en largometrajes.
También hay un film que creo que se hizo en el '73, en
México. Se llama Chac. La película entera
es en lengua Teltzal y es una historia muy fuerte. Es una historia
tradicional, con actores indígenas, creo que el director
es chileno. Yo la vi por primera vez hace un año, y no
podía creer que no la había visto antes.
MS: De todas las artes, estás seguro de que el
cine es lo tuyo?
PB: La verdad es que si Dios me hubiera dado voz hubiera
sido cantante, porque me encanta la música. Pero he descubierto
que por medio del cine puedo explorar ese amor a la música.
El cine parece incorporarlo, o sea, el cine es un arte completamente
colaborativo, porque trabajas con todo tipo de gente, y artistas
de todas las disciplinas. Y aprendemos de los demás, es
imposible hacer una película solo. Y para mí eso
es lo emocionante. Uno tiene un guión, que es una proyección,
pero uno nunca sabe como va a salir al final. En el set ocurren
cosas mágicas, y en la edición se incorpora la música.
Yo siempre le digo a los cineastas independientes que es algo
que tienen que amar. Porque, primero que todo, puede que no te
hagas rico, y además hacer un film significa rogar, pedir
prestado, robar, y vivir con el material por un par de años.
Así que tienes que estar enamorado del trabajo, si no te
acabas quemando.
MS: ¿Tienes algún consejo para los directores
jóvenes indígenas?
PB: Mi consejo es que escuchen todos los consejos que
puedan y que a veces los descarten. Todos. Poque en mi caso, pues
yo no tenía nada de experiencia. Y decidí que quería
hacer una película. Y dije:
Peter: "¿Sabes que? Quiero hacer una película."
Consejero: "Haz un corto."
Peter: "Quiero hacer una película de verdad."
Consejero: "Pero no tienes experiencia."
Peter: "Yo sé, pero quiero hacerla."
Consejero: "Pero no tienes dinero."
Peter: "Yo sé, pero quiero hacerla."
Consejero: "Estás loco, estás soñando."
Si hay algo en lo que en verdad crees, de algún modo encuentras
la forma de hacerlo. Encuentras la gente que te ayuda y que te
apoya. El dinero es lo de menos, se consigue. Lo difícil
es convencer a la gente de tu visión, de que te acompañen
en este viaje. Si logras esto, todas las puertas, todos los caminos
se te abren.
Sobre
todo con las cámaras que existen ahora. ¿Alguna
vez has filmado en video digital? Puedes ser creativo, ingenioso,
y hacer una película de bajo costo bien lograda, si es
lo que quieres hacer. Yo diría que está bien oír
consejos, pero si te parece que los consejos te están limitando,
haciéndote creer que lo que quieres hacer es imposible,
entonces tienes que deshacerte de él. Eso creo yo. Pero
al mismo tiempo hay cosas que te pueden ayudar, así que
escucha y absorbe lo que más puedas.
Para mi los cineastas somos los contadores de historias. No importa
si se trata de ficción o documental, eso es lo que hacemos.
Y el contador de historias es un personaje muy importante, sobre
todo en las sociedades indígenas porque ahí es donde
todo se encuentra. Es a través de las historias que se
transmite el conocimiento, la ética.
Hoy en día parece que lo que controla la industria cinematográfica
como me dijo alguien, "Es el negocio del entretenimiento"n"
mayúscula, "e" minúscula. Muchos directores
jóvenes creen que para ser exitosos tienen que hacer cierto
tipo de película. Pero yo le digo a los directores indígenas,
a todos los directores, que sigan su visión. Si es algo
que viene del corazón, y que es sincero, le va a gustar
a la gente.
Eso me parece que es lo que se necesita ahora. Sangre nueva,
una visión nueva
Mucho del material que se está
produciendo ahora no es tan original o emocionante. A mi me gusta
todo el cine, pero hay épocas como los años 70,
o los 60 en Francia, los 50 en la India, o hoy mismo en México,
que son muy emocionantes. Y creo que estos períodos se
dan porque la gente se atreve a salirse de los esquemas.
El otro día fuí a una librería de cine y
había una cantidad de libros sobre como hacer una película,
como escribir un guión- hay una fórmula. Mucha de
la narrativa indígena tradicional no encaja dentro de este
molde, el paradigma occidental con sus tiempos y su estructura.
Es bueno aprender de todo, pero creo que hoy en día es
importante salirse de los esquemas. Creo que lo necesitamos.

Créditos
Fotográficos: Peter
Bratt - gentileza de Speak Out; afiche para Follow Me Home
- gentileza de Speak Out; Peter Bratt en el College of Wooster
- gentileza de Speak Out; Peter Bratt en una muestra de Follow
Me Home - foto de Roy Kaltschmidt; Peter Bratt y Benjamin Bratt
en eol set de Follow Me Home - gentileza de Speak Out; Peter Bratt
y Benjamin Bratt - gentileza de Speak Out; Peter Bratt respondiendo
preguntas luego de presentar Follow Me Home en el Museo Nacional
del Indígena Americano de Nueva York.
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